PIEZA DEL MES

Julio 2021

Viaje por las escuelas de España

Presentamos la Pieza del Mes de julio del Centro de Interpretación Escuelas Viajeras. En esta ocasión hablaremos de los cuatro tomos que constituyen el Viaje por las escuelas de España (Luis Bello, 1926-1929), el rescate editorial del chequeo que el periodista regeneracionista Luis Bello realizó sobre la situación de la educación a mediados de los años 20 del pasado siglo. Aquel viaje era el preludio de cosas por venir, como así fueron las Misiones Pedagógicas impulsadas por el Gobierno de la Segunda República.

La figura de Luis Bello Trompeta (Alba de Torres, 1872- Madrid, 1935) ha pasado desapercibida a pesar de ser un miembro menor de la Generación del 98. Resultó ser un hombre comprometido en y con su tiempo, época, además de un ilustrado. Fue escritor, periodista y pedagogo, esto último la faceta donde destacaría. Liberal de signo republicano plasmó su pensamiento en la Institución Libre de Enseñanza (ILE), siendo un personaje cercano a Ortega y Gasset.

Viaje por las escuelas de España nace desde el sentimiento más que desde el análisis descriptivo de los viajes por las distintas escuelas a lo largo y ancho del territorio nacional. Su amplio bagaje y experiencia hacen que esta serie de libros nos muestren una visión de los territorios, pueblos, en un camino que va desde la escuela primaria a la edad adulta.

Como acometería posteriormente las Misiones Pedagógicas, el plan de viaje de Luis Bello era iniciarlo en aquellos lugares con menor índice de alfabetización, los territorios más olvidados. En sus libros, como cuadernos de viajes, se descubren distintas provincias partiendo de sus escuelas, insignificantes y pobres en muchas ocasiones. Bajo el prisma denunciatorio social, se descubren linajes, historia, arte, cultura, agro, naturaleza…micro mundos dentro de un mismo territorio.

Esta compilación, recogida en cuatro volúmenes, refleja una realidad escolar en base a un trabajo arduo de Historia Oral en contacto directo con maestros, alumnos, padres, alcaldes, vecinos, etc. La obra de Luis Bello logró perfilar la situación educacional mediante un “estudio de caso” que resultaría en un diagnóstico certero de la educación en la España rural. Estaríamos ante un incipiente periodismo de denuncia que trascendería incómodo para los políticos de turno. Su figura insobornable, es recordada en las páginas de El Sol como “una pluma recta y honrada que no podía silenciar aquello que sus ojos veían.

Como expresara Víctor Juan:

Las denuncias de Bello, sus propuestas, escritas por una persona que tiene una formación y un talante próximo a la ILE, un hombre liberal, convencido como Costa y los regeneracionistas de la importancia de la escuela en la formación de los ciudadanos y en la elevación del nivel moral, ético y democrático de un país, se convertirían, en gran parte, en las propuestas que la II República, sobre todo en su primer bienio, el bienio reformista, modernizador y progresista, intentaría llevar a la práctica.

El 29 de mayo de 1931 aparece publicado el Decreto que formalizaba la creación del Patronato de Misiones Pedagógicas con el propósito de:

«Llevar a las gentes, con preferencia a las que habitan en localidades rurales, el aliento del progreso y los medios de participar en él, en sus estímulos morales y

en los ejemplos del avance universal, de modo que los pueblos todos de España, aún los apartados, participen de las ventajas y goces nobles reservados hoy a los centros urbanos».

En cierta medida, las Misiones Pedagógicas culminaban la labor iniciada por Luis Bello allá por la década de los 20 del siglo pasado. A modo de conclusión, queremos reflejar las palabras a su paso por nuestra localidad, recogidas en su Viaje por las escuelas de España:

«Hoy habrá nieve en Navas del Madroño. La Extremadura alta se parecerá estos días de temporal a la vertiente de la Sierra. Pero cuando llegamos nosotros lucía el Sol y todo el pueblo estaba en la calle. (…) En esa calle (Cesáreo Moreno) está la escuelita de D. Manuel Medina. Cincuenta o sesenta muchachos deberían asistir a ella, pero casi siempre faltan más de la mitad. ¿Por qué faltan? Van a cavar garbanzos, a segar hierba, a coger aceituna, a arrancar patatas, a cuidar las ovejas. Muchos viven largas temporadas en el campo. Algunas gentes no podrán explicarse cómo siendo tan pobre Navas del Madroño está tan alegre».